Si algo puede hacer que tu vida continúe estando “como siempre” más allá de los métodos que aprendas, de todos los libros de autoayuda que hayas leido, filosofias que hayas estudiado, terapias y cursos que hayas hecho es solo por 2 únicos y principales motivos: El juego de la Victima y El Saboteador interior.

En este post me centraré en La Victima y su Queja y en un post posterior veremos quién es ese Saboteador Interior. Ambas son el lastre de cualquier, repito, cualquier cambio que desees generar en tu vida. Según el momento en el que te encuentres en tu vida y el recorrido que hayas hecho es posible que identifiques que te afecta más uno que otro. El juego de la victima nos afecta o nos ha afectado a todos en algún momento o incluso toda nuestra vida.

La VICTIMA y su QUEJA:

El dia puede estar lleno de acontecimientos y situaciones que percibimos como negativos, frustrantes, angustiantes, y es dificil muy dificil a veces no caer en la tentación de continuar en la inercia de los pensamientos y emociones negativas a que nos llevan esas situaciones. Podemos estar horas incluso dias o semanas, revolcandonos en el lodo de la Victima del Jefe, de la pareja, de tu hijo, de tu padre, del vecino, del guardia que dejo la multa en la luna del coche, de ….. y asi ad infinitum!

Que levante la mano el que no haya entrado en ese bucle de queja y destrucción, al menos unas cuantas horas esta misma semana.

Ese pensamiento “neutral” que nos rescate del pozo sin fondo de rumia mental, puede tardar verdaderamente una eternidad en llegar. Tal vez a base de quejarnos a todo bicho viviente que se asome ante nuestros ojos, alguno se apiade y nos regale alguna palabra motivadora o una reflexión que nos haga relativizar el asunto de “nuestro particular infierno de Dante” o peor aún que sintonice con la victima en nosotros (esto es lo más común, “el club de la queja”) y entonces nos cuente todos sus “males”, más grandes que los nuestros claro está. Curioso que a esto le llamemos desahogo, cuando en realidad lo que hacemos es sumergirnos más en el fondo Del Río de las lamentaciones. Esta es la forma de Solidaridad más triste y más comunmente extendida. Hay en esta -demasiado- común conducta, una especie de “delicioso sufrimiento”.  He llegado a la conclusión después de largo tiempo observandola en personas cercanas y clientes, que es producto precisamente de nuestros miedos, al fin y al cabo salir conscientemente del Vórtice Victimista nos exigira ir más allá de nuestra zona de confort, de las respuestas conocidas que aunque nos minen la salud y la alegría es lo único en lo que podemos afirmarnos y validarnos. Lo realmente trágico por no decir hasta cómico, o ambas, es que la victima no se da cuenta que que el verdugo no esta enfrente si no dentro de ella.

No vemos las cosas como son,
las vemos como somos.

La queja crónica es una de las principales influencias en nuestro entorno. Nada une con más fuerza a la gente que un malestar o dolor común, lo que hace que muy amenudo conectamos con gente que está en contra de algo o alguien. Esto se vuelve muy rápidamente en una espiral de negatividad y regodeo en el sufrimiento.

Los medios de comunicación son una fuente inagotable de malas noticias, violencia, destrucción, catastrofes, melevolencia y un sin fin de disfunciones humanas y planetarias. Francamente, crees que esas noticias son fiel reflejo de Todo lo que acontece en el mundo, o pueden estar guiadas por una cuestión puramente “estratégica”, es decir, el ser humano por cuestiones básicas evolutivas atiende antes a algo que representa una amenaza, que a algo que no. Es una cuestión de instinto de supervivencia, y los medios, lo saben. Para qué van a perder tiempo en difundir la cantidad de cosas maravillosas que ocurren cada minuto en el mundo si les reporta diez veces más audiencia el miedo. El miedo paraliza y funciona mejor que cualquier otra emoción para mantenernos en alerta el tiempo necesario para que nos transmitan el mensaje que ellos quieren.

El mundo, la realidad es un espejo de ti mismo. Lo que tú llamas “tu realidad” no es otra cosa que la manifestación física de la suma de cuestiones más sutiles como son tus pensamientos, tus creencias, tus emociones y tus palabras. Dicho de otro modo del grado de consciencia de ti mismo y del mundo. Salir del papel de victima significa tomar total responsabilidad de tu propia vida, dejar de culpar a lo externo, ya sea la economia, la politica, tu padre, el jefe, etc..

Te propongo un sencillo ejercicio:

Si quieres comprobar lo extendido y dañino del poder de la victima y su queja, piensa por un momento cómo ha sido tu día hasta ahora.

1- ¿Escuchaste alguna queja a tu alrededor? Tal vez en la oficina, o en la cola de la panadería, o sentado en una terraza tomando algo.

2- ¿Alguién te llamo para quejarse de algo, o te has encontrado con alguien con un discurso en torno a la queja?

Puede que haya sido sobre algo trivial como el calor o el frio que esta haciendo. Alguna noticia del periodico, otro que ha robado.

3- Sientate con amigos y familiares, y escucha sus comentarios mientras ven una serie, las noticias o un reality show. Te darás cuenta que sus comentarios y apreciaciones serán negativas porque todos estan diseñados para provocar precisamente esa reacción.

4- y ahora recuerda. ¿Te uniste a su queja de algún modo? o Tal vez fuiste tu el que iniciaste la conversación a partir de una queja o una crítica de algo o de alguien.

Incluso, si vas un poco más allá. Examina las próximas dos o cuatro horas, en qué piensas. Observa tus pensamientos, véras que problablemente no te quejes a ti mismo, pero es probable que emitas juicios continuamente y casi en automático, sin conocer nada sobre las personas que te encuentras o las situaciones que van surgiendo.

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Me encantará que me comentes qué QUEJAS  has escuchado, si ya has salido del papel de victima y cómo fue tu proceso. ¿Qué has sentido al darte cuenta de la cantidad de quejas que emitimos a lo largo del dia? ¿Qué pensamientos has tenido?